🎖️El agente de IA que prioriza como lo haría yo
Comparto una de las herramientas con más impacto que uso semanalmente
Hola 👋 bienvenido a la Newsletter de 🎖️Team Hackers.
Soy Felipe Polo y escribo esta newsletter para ayudar a fundadores y operadores de compañías a generar autonomía y equipos más fuertes.
Antes de compartir los detalles del webinar que voy a impartir el 6 de mayo, quería dejar por escrito por qué los lunes nunca acaban como deberían.
Un lunes de febrero abrí el calendario y conté once reuniones. Mi rock (proyecto estratégico) más importante del trimestre no tenía un solo bloque protegido en toda la semana. Eran las 7:30.
Ese tipo de lunes lo había vivido docenas de veces. Lo que había cambiado era que en realidad ya no me sorprendía.
El patrón
Cuando hablo con otros CEOs y líderes, casi todos describen el mismo ciclo. El lunes saben qué importa, pero el viernes no se acuerdan de haberlo trabajado.
La semana se les llena sola, normalmente de cosas que cualquier otra persona del equipo podría haber hecho mejor. Las decisiones grandes se posponen al final del día, cuando ya no queda energía.
Y el equipo, cuando ve que no decides, empieza a decidir por su cuenta. A veces bien. A veces no.
Saben qué importa, pero lo que les falta es alguien que les recuerde, en tiempo real, si lo están haciendo o no.
La sensación de “no llegar a nada” viene del desfase entre lo que dices que es prioridad y dónde acaba tu calendario.
Y ese desfase, una vez instalado, se aguanta solo. La causa real es la ausencia de un mecanismo externo que planifique y audite tu semana contra tu propia estrategia.
Lo que construí
Hace unos meses empecé a construir un agente personal con Claude, un CEO Coach. Le di acceso a:
Mis OKRs del trimestre, con pesos y estado de avance
Mis reglas de calendario (días temáticos, bloques protegidos, techo de reuniones)
Mi calendario real, mis tareas, mis notas de reuniones
Mi framework de delegación (qué tipo de cosas hago yo y cuáles delego por defecto)
Cada lunes ejecuto un comando.
El agente cruza todo lo anterior y me devuelve la semana asignada bloque a bloque.
Me dice qué reuniones violan mis propias reglas.
Qué cosas debería estar delegando que aún no he delegado.
Dónde mi rock más importante no tiene un bloque protegido.
La primera versión era mediocre: priorizaba mal, recomendaba mover reuniones intocables e ignoraba contexto evidente.
Pero lo corregí una y otra vez, y hoy prioriza como lo haría yo (porque le he entrenado).
El webinar
El miércoles 6 de mayo a las 17:00 CET lo enseño entero, en directo, y otros ejemplos de agentes que uso en mi día a día (Zoom).
Voy a mostrar:
El sistema que tengo montado en Obsidian para externalizar mi criterio
Cómo lo conecto con Claude Code para que un agente lo lea y lo aplique
El coach de CEO en acción, con un caso de uso real
La arquitectura completa que produce el efecto compuesto
Si te resuena alguno de esos lunes que abres el calendario y no entiendes cómo llegamos aquí, este webinar es para ti.
Aforo limitado. Si no puedes en directo, apúntate igual y te paso la grabación.
Lo que cambia cuando funciona
Cuando el sistema empieza a operar, el primer cambio que notas es la sensación de control. Después, poco a poco, el calendario.
Sabes que algo va a cruzar tu foco con tu agenda real cada semana, sin que tengas que hacerlo a mano.
Sabes que las violaciones de tus propias reglas van a salir a la superficie en lugar de acumularse en silencio.
Sabes que las decisiones de delegación que te cuesta tomar las vas a tener delante en vez de poder evitarlas.
Y sabes que el agente está aprendiendo. Cada vez que lo corriges, no solo arreglas la decisión de hoy, sino que le enseñas el patrón de modo que la siguiente recomendación es mejor.
Eso es lo que genera un efecto compuesto.
La parte incómoda
Sé lo que estás pensando. Esto es mucho setup.
Lo es.
Construir el sistema me llevó semanas. Pero la parte que más me costó fue verbalizar cosas que vivían en mi intuición.
¿Cuánta prioridad tiene una reunión que sirve a tu rock #1 frente a otra que sirve al rock #3?
¿Cuándo aceptas que un día se rompa la regla de “máximo cuatro reuniones” y cuándo no?
¿Qué reuniones nunca debes tener tú? ¿Qué nivel de delegación esperas de cada miembro de tu equipo?
Estas preguntas requieren respuestas concretas. La intuición no le sirve a un agente.
Cuando terminas, tienes dos cosas: un agente que prioriza como tú y una versión escrita y revisable de tu propio criterio operando.
La segunda, en mi experiencia, vale más que la primera.
Takeaway
Si solo te llevas una idea: la sensación de no llegar a nada importante viene del desfase entre lo que dices que es prioridad y dónde acaba tu calendario.
Cerrar ese desfase a mano es agotador, pero hacerlo con un sistema que aprende tu criterio compone con el tiempo.
Tu semana empieza a parecerse a tu estrategia el día que algo externo te audita contra tus propias reglas.
El webinar
El miércoles 6 de mayo a las 17:00 CET lo enseño entero, en directo, y otros ejemplos de agentes que uso en mi día a día (Zoom).




